El presidente argentino Javier Milei pronunció un enérgico discurso en el Foro Económico Mundial de 2026 en Davos, pidiendo un retorno a los pilares fundacionales de Occidente —la filosofía griega, el derecho romano y los valores judeocristianos— para rescatar a la civilización del colapso. Arremetió contra el socialismo como una ideología ruinosa, señalando la caída del 80% del PIB de Venezuela en una narcodictadura como prueba de sus inevitables fracasos.
Milei promocionó el cambio radical de Argentina bajo sus reformas impulsadas por la libertad: reduciendo un déficit fiscal del 15% del PIB a cero, desplomando la inflación del 300% al 30%, reduciendo a la mitad la pobreza del 57% al 27% e impulsando el crecimiento a través de 13.500 reformas estatales encabezadas por Federico Sturzenegger. Estas victorias provienen de políticas arraigadas en la ética, no solo en la economía. Desacreditó el mito de la eficiencia frente a la equidad: “La oposición entre las dimensiones de eficiencia y equidad es falsa y errónea. Es decir, lo que es justo no puede ser ineficiente, ni lo que es eficiente puede ser injusto. Desde la perspectiva del análisis dinámico, la equidad y la eficiencia son dos caras de la misma moneda”.
Proclamando que “Maquiavelo está muerto”, Milei insistió en que abandonar los valores morales engendra injusticia y la caída de la sociedad. Defendió el capitalismo de libre empresa como éticamente superior, denunciando las trampas socialistas como el wokismo por erosionar la moral. Haciéndose eco de sus críticas de 2024 y 2025 en Davos contra el socialismo y el «cáncer» woke, Milei celebró la marea global de 2026 hacia la libertad, especialmente el resurgimiento de Estados Unidos.
Milei terminó con una nota triunfal: “Estados Unidos será el faro de luz que reavivará a todo el mundo occidental… Tenemos un futuro mejor por delante, pero ese futuro mejor solo existirá si volvemos a las raíces de Occidente, es decir, volviendo a las ideas de la libertad”.
