España aprueba la eutanasia

Supone una apología de la muerte, trastocando la confianza de los ciudadanos en sus médicos y la responsabilidad del Estado para con sus ciudadanos.

Last updated on marzo 31st, 2021 at 06:12 pm

España ha aprobado la Ley de la Muerte. La nueva ley de eutanasia, promovida por el gobierno de izquierdas (socialista y comunista). El Gobierno de la muerte ha dado por terminado el refrendo en las Cortes y sigue su curso y terminará por ser implementada al cabo de unos meses, legalizando el “suicidio asistido” o el “homicidio legal” en España. Soy español y me siento profundamente triste con esta noticia. Están violando y confrontando nuestra apreciada Constitución, espejo de los valores de nuestra sociedad cristiana e Hispana, arremetiendo contra el derecho más fundamental y primario, que es el derecho a la vida. Derecho sin el cual no puede existir ningún otro. De ahí su unicidad.

Desde las mismas instituciones del Estado y los mítines de los políticos, de carácter progresista mayoritariamente, se atenta de manera directa contra el derecho a la vida, apelando a la compasión y a la empatía de sus oyentes, instándoles a reconocer que una vida llena de dolor no merece ser vivida por el hecho de que haya sufrimiento. Y pregunto yo, ¿porqué no evitamos el sufrimiento e invertimos en los cuidados paliativos? Te adelanto la respuesta: no les interesa, porque eso cuesta dinero.

Suponiendo una apología de la muerte, trastocando la confianza de los ciudadanos en sus médicos y la responsabilidad del Estado para con sus ciudadanos. A los cuales debería proveer de manera obligada un clima de paz propicio para el desarrollo de la vida natural en su máximo exponente. También hay defensores de la Eutanasia entre los liberales, que se resguardan en la excusa de que la decisión de vida/muerte puede ser decidida por la misma persona, en pro de una autonomía responsable del individuo. Todos sabemos y entendemos que una persona puede ser o no responsable para consigo misma, pero yo no he conocido a una persona en mi vida que no quiera, antes de abandonar toda esperanza, vivir un día más.

Esta ley de la eutanasia ha sido elaborada, como no, por la puerta de atrás como proposición de ley y no proyecto de ley, con el fin de limitar los controles y los debates públicos en su trámite por el Congreso y no en el seno del Gobierno. Evitando una nueva vergüenza al Gobierno más descarado de la historia como sucedido con el rescate europeo y el aviso del Consejo de Estado sobre su falta de regulación. Con su nulo interés en los cuidados paliativos, los cuales calmarían los dolores y harían de la última etapa de la vida más calmada y soportable para aquellas personas con dolor crónico, denotan sus objetivos ocultos. Cuentan a las personas no como seres únicos e inviolables, sino como cifras monetarias, como costes. Para ellos, los políticos progresistas, les resulta demasiado caro intentar alargar la vida de una persona no productiva, la cual podría siempre buscar nuevos remedios o estar a la espera de una cura para su enfermedad, y por ello buscan la vía rápida y fácil, prescindiendo de la persona directamente con la Eutanasia.

Las consecuencias no serán vistas inmediatamente, pero sus efectos serán arduos de arreglar. Para comenzar, rompe con todos los códigos deontológicos de la gente dedicada a la medicina, que es ayudar a las personas en sus momentos de indefensión. Con la creación de listas negras con aquellos doctores que sean respetuosos con la ética y moral y se nieguen a ejecutar el abominable acto que representa todo lo contrario a su doctrina y pasión. Quebrando la confianza del paciente para con el médico que le debe asesorar. Abriendo la puerta a que cualquier dolor crónico indómito tenga en la lista de remedios al final de la cola la posibilidad de la eutanasia, es decir, que antes de que llegue la muerte, sea el paciente quien decida burlar el momento de su muerte acortándola. Toda esta maraña de malos propósitos, que significa la ley de la Eutanasia, terminarán por afectar a la población en general, volviendo la ley, costumbre y con ello su normalización, derivado por su carácter normativo.

Al no tener los máximos cuidados psicoterapéuticos y de asesoría, la persona puede llegar a caer en la idea de que es un estorbo para aquél que está pagando sus costes médicos, pudiendo ser un familiar o un “allegado”. Decidiendo por cuenta propia quitarse del medio como si de verdad fuese un estorbo y desparecer de la faz del planeta. Esta ley puede hacer creer a las personas en situaciones críticas que lo más fácil para ellos, y las arcas del Estado, es decidir quitarse la vida. Se nos viene en los años venideros una de las mayores crisis en los últimos tiempos, y ya estamos viendo sus efectos con los suicidios de multitud de dueños de negocios hosteleros y relacionados, especial mención a nuestras queridas fuerzas del estado tan sacrificadas hasta ahora. ¿De verdad se esperan ustedes españoles, que el mal trato recibido y la extinta atención que debieran tener los políticos para con ustedes se vaya a solucionar con esta ley de la Eutanasia? ¿Dónde está vuestro “escudo social”? ¿O esperáis el momento de que un familiar vuestro, por ejemplo la abuela, decida recibir la eutanasia por estar harta de la vida, para empezar a tomar acciones contra la causa de los activistas políticos (que no políticos)?

¿Qué es una muerte digna para ustedes?

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