La vida es esto, y poco más

Aprender a sentir la familia, las raíces, a enorgullecerte de ellas, a ser agradecido con quienes dieron forma a lo que tú eres.

Llegué ayer a La Mancha, en el interior de España, a la casa de los abuelos de mi marido en la que vivió mi suegra hasta los 9 años. Una casa grande, en medio de la nada, rodeada de campo, cultivo, caza y encinas.

Ahora no vive nadie, pero toda la familia viene a pasar fines de semana y vacaciones. Aquí he convivido con los abuelo, tíos y primos de mi marido y ahora con mis cuñados y sobrinos. Esta casa ha construido una manera de vivir la familia de manera privilegiada. Puedo decir que tengo más relación y trato con los primos de mi marido que con los míos y he aprendido que se puede no pensar ni vivir de manera homogénea y, sin embargo, convivir y hacerlo de manera alegre. Sólo hay quererse y valorar lo que la familia realmente es. Y lo que las raíces supones para cada uno. Su tierra, su cielo, sus estrellas, sus costumbres y sus pequeñas tradiciones.

Y me he acordado de Ana Iris Simón, la autora, manchega y controvertida, de Feria[1]. Un libro diferente, a contracorriente y alternativo. Un libro que te enseña a sentir la familia, las raíces, a enorgullecerte de ellas, a ser agradecido con quienes dieron forma a lo que tú eres. Porque como dice ella refiriéndose a su familia “la vida es esto, y poco más”.

Vista desde la casa de la Mancha

Dice, rompedora, que sus padres vivían mejor que ella ahora y que les envidia. Y hoy, asomada a la ventana del gabinete de la abuela, sentada en las pequeñas butacas estampadas en flores, siento envidia yo también. Envidia de una vida serena, vivida despacio y sin prisas, una vida protagonizada por los críos, los abuelos y tíos, por el campo, los animales y un cielo azul intenso.

Y sueño con poder vivir una vida así algún día.


[1] Feria, de Ana Iris Simón. Ed. Círculo de tiza 2020

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