6 ataques a la figura del Padre mediante la ideología del género

Estamos presenciando un ataque sutil e indirecto contra el padre y la familia por medio de la Ideología de género.

Por esto es importante ver de donde surgen estos ataques para saber cómo contrarrestarlos. Hay una verdadera ingeniería social encubierta para anular la figura del padre de familia.

La ideología de género nos quiere hacer creer otra de sus grandes mentiras: que el hombre y la mujer somos iguales: que un padre es exactamente lo mismo que una madre, por considerar que son roles sociales que se eligen e intercambiables al gusto de cada cual. Sin embargo, esta afirmación no se sostiene avalado por multitud de estudios científicos.

Que haya algunas personas que desequilibradamente o sometidas a la ignorancia se crean estas mentiras no es excusa para imponerlas al resto de la sociedad. Que haya mujeres que odien a los hombres y que haya otros que menosprecien su sexo biológico, no es excusa para que todos tengamos que compartir estas ideas.

Y lo que se más grave, no es motivo para que se legisle criminalizando al hombre empoderando a la mujer por encima de éste.

1. LA AUSENCIA DEL PADRE EN LAS FAMILIAS

Cada vez son más los niños que se crían en un ambiente familiar con la ausencia del padre y esto no es casual.

Los motivos pueden ser varios: bien, porque haya fallecido, lo cual no supone un problema más allá de su falta de compañia, pero sigue siendo una figura y modelo positivo en la familia, mediante el recuerdo hacia él.

Los que suponen mayor problema para el hijo son los casos de la ausencia del padre debido a los divorcios, a que es una figura que está anulada en el hogar y la madre lo abarca todo, a que está todo el día trabajando…

Ante esto es importante revalorizar su papel y hacerle comprender que el hijo, y la esposa, le necesitan.

2. EL DIVORCIO

Desde 2005, en España, el Gobierno socialista, decidió aprobar el llamado “divorcio express”.  A efectos prácticos supuso que para divorciarse no era preciso la separación previa y te podías divorciar tres meses después de haberte casado.

Es decir, que, en lugar de ayudar a los matrimonios con problemas, se facilita legalmente su ruptura. Y una ruptura siempre supone un drama, especialmente para los hijos.

3. EL CONCEPTO ERRÓNEO DE LO QUE ES UN HIJO

¿El derecho a tener un hijo es del padre o el derecho a tener padre es del hijo?

Actualmente se considera que se puede tener un hijo como derecho propio.  Se anteponen los caprichos de los adultos al derecho del niño a tener unos padres. Pero la realidad es que quien necesita al padre para crecer y madurar equilibradamente es el hijo.

Pero al no tenerse en cuenta esto, se normalizan así las llamadas nuevas familias monoparentales, las madres y padres solteros.

4. EL CONCEPTO DE PADRE COMO UN ROL SOCIAL

La ideología de género ha introducido la visión de que padre y madre son roles o estereotipos sociales. Puedes elegir el papel de madre o padre según tus gustos simplemente.

Se lo enseñan así a los niños en los colegios. Y esto es un gran error, una gran mentira y no por casualidad lo están introduciendo.

Evidentemente se han cargado de un plumazo toda la base científica que sostiene las diferencias biológicas, físicas, psíquicas, neurológicas, comportamentales, emocionales y hasta espirituales que hay entre hombre y mujer.

Y esto no tendría la menor importancia si no llega a ser por un detalle: esta mentalidad está calando fuertemente. Está respaldada por ingentes cantidades de dinero para que se implante. Y así la enseñan en la mayoría de los colegios para la nueva ciudadanía que quieren crear.

No es exagerado decir esta afirmación. Una cosa es la igualdad real: en derechos, obligaciones y dignidad. Pero otra muy distinta, por ejemplo, es la visión de un padre afeminado, pretendiendo que haga las cosas al modo de la mujer. Si a un hombre le gusta cuidar a su bebé, echarle colonia, cremita… eso es maravilloso, pero no consiste sólo en eso exterior ser madre o padre.

Al hombre lo quieren ridiculizar.

Imponiendo una igualdad no real, se destroza su masculinidad y su irremplazable paternidad.

5. LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO CRIMINALIZA AL HOMBRE POR SER HOMBRE

La tan perniciosa, injusta y malévola ley de violencia de género lo que hace es atacar al hombre por ser hombre, es decir, porque según sostienen, el hombre es de por sí un ser violento y machista. Ideas que provienen del feminismo de mediados del siglo XIX.

Así que mediante una ley que prioriza la sola palabra de una mujer frente al hombre, a cambio de recibir enormes ayudas económicas de por vida, tenemos como resultado a hombres injustamente en la cárcel.

Esta ley supone un terrible atentado contra la familia, facilita las rupturas y las consecuencias afectivas y psicológicas para el hombre y para los hijos, son terribles. La figura del padre queda destruida.

6. LOS BENEFICIOS DE LA MASCULINIDAD SE DESPRECIAN

Se ha pasado de un padre autoritario que sabía los valores que debía enseñar a los hijos. Que era respetado por ellos y por su esposa, a la vez que por la sociedad. Que mostraba rectitud y firmeza sabiendo poner límites y normas a los hijos sin ceder a caprichos innecesarios.

Para encontrar actualmente un perfil de padre que suele ser todo lo contrario: un padre hiperprotector, permisivo y demasiado transigente. Un padre que vive aún en una adolescencia permanente. Que no sabe bien qué ha de enseñar a sus hijos ni qué ha de delimitar. No sabe hacerse de respetar, no sabe ejercer su autoridad entendida como firmeza como roca pero cariñoso y dulce como la miel.

Y no sabe porque la sociedad misma le ha llevado a este deterioro mediante la ideología de género principalmente.

Gracias a las feministas de género, el padre se muestra cada vez más ridiculizado, inferior a la mujer, prescindible para la crianza de los hijos. Un pelele innecesario.

De todos es sabido que estas feministas radicales odian, por lo general, a los hombres.

Y ellas son las que están metidas en todas las instituciones públicas, con enormes millonadas de dinero en subvenciones, con una inmensa influencia y con gran poder sobre las leyes que los gobiernos imponen.

A los alumnos en los colegios se les habla de las nuevas masculinidades: el hombre afeminado, homosexual, un modelo progresista ante al que han de sentir admiración.

Se está introduciendo un matriarcado social y educativo, como nos recuerda María Calvo Charro, profesora y escritora. Esto es sin duda debido al desprecio hacia el hombre y en concreto hacia la paternidad. La ideología de género es un teoría muy peligrosa que reciben los niños, ya no solo en los colegios, también por las redes sociales y los medios de comunicación

Esta situación supone automáticamente la destrucción de la familia. De hecho España está en el primer puesto de raking de rupturas familiares de Europa.

Ante esto no queda otra que hacer revalorizar el papel y misión del padre en las familias y para la sociedad.

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